Los 9 Mejores Helados que Debes Probar en Estambul

En cuanto sale el sol en Estambul, las filas frente a las heladerías empiezan a crecer. Los mejores helados en Estambul van del gelato italiano hecho con fruta de temporada a las recetas turcas con sabores que no se encuentran en otra parte, y estas nueve direcciones resisten la comparación. El inglés funciona como idioma de respaldo en casi cualquiera de estos locales, aunque el español se habla poco en la ciudad.
1. Girandola

Girandola representa al gelato italiano en Estambul, con varias sucursales en Caddebostan, en la orilla asiática, además de Arnavutköy y Yeşilköy, ambos del lado europeo junto al Bósforo.
La fórmula es sin lácteos. Solo lleva fruta fresca y de temporada, así que también resulta apta para quienes siguen una dieta vegana. ¿Reemplaza al gelato clásico de Italia? No, pero se le acerca bastante.
2. Bitez Dondurma

Bitez Dondurma tiene su sucursal más conocida sobre Bağdat Caddesi, la avenida comercial del lado asiático, aunque también hay locales en İstinye y en la ciudad costera de Bodrum.
Los clásicos no faltan: cereza, limón y chocolate. Pero el menú también incluye variantes menos comunes, como galleta, miel con almendra y sésamo con tahini. La marca describe sus frutas como cultivadas y recolectadas con cuidado bajo supervisión de un ingeniero en alimentos. Es su propia descripción. No es una certificación independiente.
3. Ali Usta

Bajando por la calle que lleva de Moda Caddesi, el barrio bohemio de la orilla asiática, hacia el mar, hay una hilera de faroles colgados de un árbol. Justo ahí está Ali Usta. Se reconoce por la fila que casi siempre se forma.
Cereza, nuez, limón y fresa son los sabores que más se piden, aunque el helado servido entre dos capas de kağıt helva (un dulce crujiente hecho con harina y almíbar) tiene también seguidores fieles.
La demanda constante explica por qué los precios aquí tienden a subir más que en otros locales de la lista. Consejo práctico: pregunta el precio antes de pedir.
4. MUA

¿De dónde sale el nombre? Del sonido de un beso, dicen. MUA trae otra línea de gelato italiano a la ciudad, pero a diferencia de Girandola, aquí solo hay dos direcciones: Galata, el barrio conocido por su torre homónima en la orilla europea, y Yeniköy, sobre el Bósforo. Todo se hace con ingredientes de temporada. Nada congelado de por medio. Junto a los helados hay una carta amplia de tés. La sucursal de Galata es una parada natural después de recorrer el barrio y su torre.
5. Cremeria Milano

Otra heladería con raíces italianas, Cremeria Milano se distingue por ofrecer dos categorías tradicionales a la vez: el gelato y el sorbetto.
El gelato se hace con leche entera, huevo y crema, mezclados con cacao, pistacho, almendra, canela y otros ingredientes, lo que da un helado suave y cremoso. Y no, el sorbetto no es lo mismo. Propio del sur de Italia, se prepara con agua, azúcar y fruta fresca, así que resulta más ligero. Las calorías lo confirman. Unos 90 gramos de gelato tienen cerca de 160 calorías, frente a unas 70 en la misma porción de sorbetto, un dato útil si ese día estás contando calorías.
6. Dondurmacı Yaşar Usta

Dondurmacı Yaşar Usta tiene fama de hacer que el helado sepa más a la fruta misma que a helado. Lo que lo separa del resto de la lista está en la vitrina: café turco, canela, rosa y dátil, entre otros sabores.
El fundador no guarda secretos. Según él, el oficio se sostiene en cuatro claves: limpieza, honestidad, cariño y tratar a cada cliente como parte de la familia. Sucursales tiene de sobra: hay locales repartidos por buena parte de la ciudad, entre ellos Bostancı, Bakırköy, Kadıköy, Cihangir y 4. Levent, además de uno sobre Bağdat Caddesi.
7. Damla Dondurma & Boza

Quien conoce Kurtuluş Caddesi conoce este local. Sirve boza (una bebida fermentada de mijo, espesa y ligeramente ácida, típica del invierno turco, tal como la describe la guía gastronómica de Istanbul.com) y helado desde 1989, todo el año, sin importar la temporada. El menú es corto. Pero cubre lo esencial: tutti frutti, goma de mascar, mora, limón, cereza y plátano. A pesar de la fama acumulada en más de tres décadas, los precios siguen siendo accesibles, de los que permiten volver varias veces en la misma semana.
8. Charly Temmel

Caminando de İstiklal, la avenida peatonal principal de Beyoğlu (el barrio cultural de la orilla europea), hacia Tünel, es imposible no notar la fachada retro y colorida de Charly Temmel. El letrero menciona varias ciudades —Estambul, Graz, Hawái, Los Ángeles— como parte de su identidad de marca, y el eslogan en inglés, “The best ice cream in the world” (“el mejor helado del mundo”), no deja dudas sobre lo que piensan de sí mismos.
Los sabores no se quedan atrás. Manzana con canela, chocolate amargo con naranja, tiramisú, menta, café con licor Bailey’s, coco con ron, entre otros. La marca nació en Austria. Elabora sus helados a diario con ingredientes naturales, y si tu camino pasa por Beyoğlu, la parada vale la pena.
9. Cold Stone Creamery

Para quien quiere una versión del helado al estilo estadounidense, Cold Stone Creamery tiene presencia en Ortaköy y en Kadıköy, ambos sobre o cerca del Bósforo. La cadena se presenta como “superpremium” en su sector. El helado se sirve en cono de waffle recién hecho o en vaso. ¿La combinación que más destaca? La “Hot Stone”: galletas de chocolate y pastel volcán mezclados con helado de vainilla francesa y salsa caliente, un contraste de temperaturas que sorprende a quien la prueba por primera vez. Y si prefieres armar tu propia mezcla, el menú también lo permite.
Fuentes consultadas: Time Out Istanbul, Istanbul.com: Istanbul Food Guide.




















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