Arte callejero en Estambul: 13 murales que debes ver

La tendencia de cubrir las paredes grises de las calles con arte sigue creciendo en varias ciudades, y el arte callejero en Estambul no se queda atrás. En el barrio de Okmeydanı, en el lado europeo de la ciudad, y en Mahmut Şevket Paşa, un barrio vecino, los grafiteros Seyfi Güney y Osman Delice llevan años llenando de color las paredes que nadie más mira. A veces trabajan solos; otras veces se suman amigos grafiteros como Pepe Mode On, Scar, Pouc y Gesk.
1. Un mural que abrió la serie de arte callejero en Estambul

Esta pieza fue de las primeras que Güney y Delice pintaron juntos en Okmeydanı. Antes, nadie miraba esa pared.
2. Otra pared, otro lienzo

En la misma zona, una pared vecina recibió otro diseño del dúo.
La idea detrás de la serie es simple: donde hay una pared gris, hay espacio para una obra.
3. Color sobre cemento

Mismo recorrido, mismas calles de Okmeydanı. ¿Grafiti igual a vandalismo? Aquí no: cada mural reemplaza una pared sin vida por una superficie con historia propia.
4. Una figura que se queda en la memoria

Güney y Delice firman este trabajo con su estilo característico.
El resultado: una pared que ahora detiene a quien camina por ahí.
5. El mural contra las novias niñas

Este es, quizás, el trabajo más importante del dúo. Aquí el color no decora; denuncia. Lo pintaron para la campaña “No a las Novias Niñas” (Çocuk Gelinlere Hayır), la misma que después llevaron a la calle İstiklal, la avenida peatonal más conocida de Beyoğlu, en el corazón de Estambul. En İstiklal, el mensaje se cruzó con la multitud de peatones; en Okmeydanı, quedó en paredes de barrio.
6. De vuelta a las calles de Okmeydanı

Otra pared transformada por el dúo. La verdad, el barrio se llena poco a poco de piezas que antes no existían.
7. Otro diseño de la misma colaboración

Este mural sigue la misma lógica que los anteriores: una pared olvidada se convierte en una obra que vale la pena mirar dos veces.
8. Una pared más, una historia más

El dúo y sus colaboradores ocasionales —Pepe Mode On, Scar, Pouc y Gesk— siguen sumando piezas a este recorrido urbano.
9. El trazo se repite, el diseño no

Cada mural tiene su propio diseño. Todos, eso sí, comparten el mismo propósito: darle color a una ciudad que, en estas calles, suele ser gris.
10. Otra esquina transformada

Una pared que antes pasaba desapercibida y que ahora forma parte del recorrido de arte callejero del barrio. Cuánto tiempo seguirá ahí es difícil de saber: en la calle, ninguna pared es para siempre.
11. Casi al final del recorrido

El dúo sigue fiel a su objetivo. Quiere ocupar las paredes grises que el resto de la ciudad ignora.
12. Una obra más antes del cierre

Otra vez, firma conjunta. Güney y Delice dejan esta pieza, como las anteriores, sobre una pared de Okmeydanı.
13. El último mural de la serie

La serie cierra con esta última pared. Resume el espíritu del proyecto: convertir lo gris en algo digno de una foto.
El español se habla poco en Estambul, incluso en zonas turísticas; el inglés suele ser el idioma de respaldo. Si quieres seguir el trabajo de Güney y Delice, puedes hacerlo directamente en sus redes: Seyfi Güney y Osman Delice.




















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